Las enfermedades hepáticas son un grupo de trastornos que producen alteraciones en las principales funciones del hígado (producción de bilis, energía coagulación, crecimiento, etc.), generando un daño agudo o inmediato y/o un daño crónico de largo tiempo, incluso de años. El daño puede ser congénito (desde el nacimiento) o ser adquirido (hígado previamente sano).

Las causas son muy diversas y van desde alteraciones embriológicas (formación de órganos), metabólicas (alteración en la función celular), infecciosas (daño por virus, bacterias, parásitos), depósito de sustancias tóxicas (exceso de cobre, hierro, grasa), daño directo tóxico a la célula por alcohol, solventes, fármacos, etc., formación de tumores (benignos o malignos).  
Son un grupo de trastornos que producen alteraciones en las principales funciones del hígado.

La enfermedad hepática más común es la hepatitis o inflamación del hígado que puede tener un gran número de causas (ver sección de hepatitis). La consecuencia crónica más importante de las enfermedades hepáticas es la cirrosis, que es un estado avanzado de daño irreversible del hígado, teniendo una pérdida de sus funciones principales porque se cambian las células normales por tejido fibrótico o cicatricial.

La enfermedad hepática más común es la hepatitis que puede tener un gran número de causas.

Los principales factores de riesgo para las enfermedades hepáticas son:

agua contaminada;
alcohol en exceso;
uso de drogas intravenosas;
haber sido transfundido antes de 1992;
sexo no seguro.

Los principales síntomas (aunque no los únicos) de las enfermedades del hígado son:

ictericia (coloración amarilla de pies y ojos);
orina oscura;
sangrados espontáneos;
comezón excesiva de la piel;
dolor en la región superior derecha del abdomen;
fatiga extrema;
hinchazón del abdomen y piernas;
vómito de sangre;
puede no haber síntomas.

Si se sospecha una enfermedad del hígado tu médico puede indicarte que te hagas exámenes diversos como:

pruebas sanguíneas (biometría hemática) pruebas de función hepática (transaminasas, bilirrubinas, albúmina, fosfatasa alcalina, tiempos de coagulación);

serología en búsqueda de virus de hepatitis (A, B, C);

un ultrasonido de hígado y vías biliares para observar la forma y estructura del hígado y vesícula.

Si se sospecha que el daño del hígado está avanzado, pudiera requerirse una endoscopía alta para buscar varices en el esófago en pacientes con cirrosis.

En casos específicos se puede requerir una biopsia de hígado (toma de muestra de tejido con aguja) para ver al microscopio el tipo de daño que tiene el órgano.

¿Cuál es el tratamiento de las enfermedades hepáticas?

El tratamiento es muy variado y dependerá del tipo específico de la enfermedad. En ciertos casos, con el simple hecho de retirar el factor agresivo (medicamentos, tóxicos, alcohol) el hígado puede recuperarse íntegramente. Otras enfermedades requieren medicamentos específicos para tratar infecciones por virus o parásitos.

Cuando la enfermedad se encuentra en una fase muy avanzada, con una falla de las funciones del hígado en una etapa terminal, el trasplante hepático sería la única opción.
 


Esteatosis hepática no alcohólica
La esteatosis es la acumulación de grasa en el hígado. Esta acumulación puede causar inflamación del hígado, lo que se conoce como esteatohepatitis y consecuentemente evolucionar hacia la fibrosis hepática y cirrosis...



Hepatitis C:
UN VIRUS SILENCIOSO

¿ Sabías que?
La infección por el virus de la hepatitis C es la causa más frecuentes de Hepatitis crónica (inflamación del hígado durante más de 6 meses). Esto es debido a que el virus utiliza mecanismos únicos y complejos para prevenir, evadir o alterar la respuesta del sistema de defensa de la persona infectada. Por ejemplo es un virus que se multiplica muy rápido (10 000 000 000 a 100 000 000 000 virus/día) y además cambia con mucha frecuencia (mutaciones) lo que lleva a que el sistema de defensa no lo pueda reconocer y eliminar.



Trasplante hepático
Esperanza de vida para muchos que pensaban ya no tener futuro...
El trasplante de hígado es una solución real con un alto nivel de éxito.


Sitio Oficial de la Fundación Mexicana para la Salud Hepática ( FUNDHEPA )